La verdad es que me lo he pasado casi como una niña pequeña con zapatos nuevos, nunca mejor dicho lo de los zapatos. Hicimos dos
excursiones con raquetas, desde el
parador de Pineta hasta los llanos del Alarri, dónde había una cascada.
Para mi fue relativamente dificultosa, torpe que es una con zapatos nuevos (raquet
La segunda excursión, el domingo, fuimos en coche hasta Espierva y subimos al collado del Valle del Real por la pista de la sierra.
Aunque estaba un poco más descansada tenía una pendiente bastante fuerte, y quizás estaba machacada en exceso, o simplemente me gustaba disfrutar de esa soledad que se siente cuando una va la última y puede disfrutar del paisaje sin las prisas y sin objetivos claros. Incluso en pequeños momentos me permití el lujo de hacer un poquito de meditación tipo taichí.
Dentro de los diferentes tipos de soledades, siempre he preferido la del furgón de cola, ya que te permite tener mayor campo de visión, el líder siempre se ve sometido a otro tipo de presión que no le permite observar el paisaje, aunque dado mi natural activo a veces me dejo llevar por la emoción.
En general lo pasé estupendamente, aunque en contadas
Bueno he colocado alguna fotito pero para ver las que hice yo, las podéis encontrar AQUI.